La acupresión aplica presión mecánica sobre miles de puntos del cuerpo — sin pinchar la piel — con un objetivo similar a la acupuntura: estimular el flujo circulatorio local, liberar tensión muscular y activar el sistema nervioso parasimpático (el “modo descanso y digestión”).
El principio se basa en tradiciones orientales antiguas, adaptado al uso doméstico contemporáneo por marcas como Shakti Mat (Suecia), Pranamat (Letonia) o Bed of Nails (USA). En 10–20 minutos sobre la esterilla, el cuerpo responde con vasodilatación local: la piel pasa de picor a calor y la musculatura libera tensión.